domingo, 27 de febrero de 2011

Brothers

The Black Keys, aunque no lo parezca por la solidez de su sonido, son un dúo de Dan Auerbach, que canta y toca la guitarra, y Patrick Carney, bateria y productor, de Akron, Ohio. Llevan ya unos cuantos discos a cuestas, desde 2002 y tienen cierto éxito. El blues rock de finales de los sesenta en buenas canciones, que además y eso es lo que más me sorprende, suenan a nuevas y actualizan lo mejor de esa epoca. Me gustan en especial sus ritmos adictivos, como en la genial Tighten up o en la que lo abre Everlasting Light, soul y rock.

Desde luego, Brothers, su disco de 2010 es clásico rock, como el Howlin for you tan setentero (y desde luego no es pop, en ninguna de sus variantes), pero negro, como su portada y como su sonido, puro soul.

Por ninguna razón en especial o quizás por alguna que no se muy bien explicar, mi canción preferida del disco es The Only one. No es desde luego la más rotunda, ni la más bailable, pero la entrada en falsete, el órgano y la guitarra reforzando el ritmo en el estribillo, me ha dejado enganchado. A lo mejor es que no me resisto a una canción que empieza como los Who con eso de que no lo puedo explicar: Can't explain, No why I cannot contain control You are on my soul... When you're around, you are the only one, you are the only one.

En un disco que va de hermanos, no falta una buena canción al unknown brother. El disco acaba con la misma intensidad soul, con la versión de Never gonna give you up o These days. En fin, para los amantes de los imprescindibles Allman Brothers Band.

viernes, 25 de febrero de 2011

son treinta años ya

Hace treinta años me metí en el metro. Iba en la linea dos a Cuatro Caminos. Tenia un grupo de rock and rol y acabamos de dar un concierto en Vallecas. Respirábamos un ambiente de libertad que mis padres no se imaginaban. El metro estaba mas serio de lo normal. Sabia que iba a haber una sesión de investidura de un nuevo Presiente. Habia visto en casa de unos amigos un discurso de dimisión del Presidente Suarez, al mi que mi abuelo (que había sido héroe de guerra) y yo admirábamos.
El ambiente era silencioso y triste y la verdad es que no sabia por qué. Acababa de empezar a estudiar Derecho y me fascinaba ese mundo ideal de normas perfectas.
En diciembre mi padre me había traído de Londres el disco de The Cure que tenía el Boys don't cry y esa canción era el himno que oía cada día al levantarme. Era la versión americana del Three Imaginary Boys, el primer disco de The Cure, que también tenía el Killing an arab. Como canta el gran Robert Smith, hoy como ayer, escondiendo mis lágrimas en mis ojos, los hombres no lloran. Lo cierto es que, como tú sabes bien, los hombres, al menos los que tienen corazón, si lloramos.
Al llegar a casa me contaron que unos locos disfrazados de uniforme, con unas armas que le habíamos comprado entre todos, querían matar nuestra ilusión de ser europeos normales. Recuerdo la sensación de odio a esos malnacidos, esos salvapatrias de barrio, esos fantoches de una comedia que había acabado hace siglos.
Pusieron peliculas de guerra. No las vi.
Estuve tocando mi Fender bronco. Un largo blues. Por fin salió el Rey y nos contó que todo había acabado. Nos fuimos a dormir.
Los liberticidas habían fracasado. Esos tipejos que nos habrían fusilado al final, tendrían un juicio democrático. Ese juicio que no nos habrían dado a los demás.
Puse mi disco de The CURE. Es mejor la libertad difícil, que la fácil esclavitud.
Es posible perdonar?
Un abrazo

sábado, 19 de febrero de 2011

The Villagers


Volvimos a esquiar, esta vez en Formigal (al grito de "menos mal que nos queda Formigal"), sol a raudales y nieve, como en un anuncio. Uno se acostumbra a lo bueno: el esqui con sol y Zahara sin viento, o el vino sin resaca y el amor sin dolor. En fin, hoy sábado, un dia tristón y saborio, con tan pocas ganas de tener ganas,... en el que el sol se ha pedido por fin la baja, me pongo a buscar música de irlandeses acostumbrados a la lluvia.

Desde luego The Villagers, indies y folkies, parecen simples, aunque no lo son. En una linea que no se aleja tanto de U2, aunque lo que en ellos es grandilocuencia y solemnidad, en estos es sencillez y simpatía. Un gran disco de 2010 Becoming a Jackal -quizás estemos todos en ese mismo proceso- y una carrera por delante del dublines Conor J. O'Brien -como canta el tipo éste!, por ejemplo en la ensoñadora canción que se llama como el CD- - y sus compinches. Como dice en su estribillo feliz, I was a dreamer; staring at windows, out onto the main street, cos that's where the dreams goes (otra vez en este blog, ¿ donde se van los sueños?).
That day, que fue un single anterior, y otras como la que incluyo en el link, The pack (I'll be your fever) y Ship of promises. Pieces, en la intimidad de una noche sin estrellas... Poniendo el corazón otra vez, pero sin querer derramarlo del todo...
En la mejor tradición del pop norteño europeo!
To be counted among men, simple y sobria.
Cuantos efectos faltan en este disco! parece que estuvieran tocando en tu casa con cuatro cosas; buenas canciones, voz, guitarras y algo que contar.
Una nueva estrella en nuestra constelación. Otro motivo para sonreir.
Tanto como para pasarme la tarde trasteando con mi Obation notas y acordes que podrían ser canciones. En fin, música reconfortante y reparadora para días sin gracia. Gracias Conor, gracias a todos. Abrazos Javier

domingo, 6 de febrero de 2011

Música de leopardos


En un fin de semana de sol espectacular, volví a escuchar a The leopards, de Kansas, con su disco adictivo Magic Still exists, power pop juguetón y brillante de finales de los ochenta, aunque tienen un primer buen disco de 1977. Después me he dedicado a recordar muchos otros grupos que tienen o que incluyen ese nombre.

Me hacen gracia las listas de música hechas con criterios originales o extravagantes. Por ejemplo durante una época sólo escuché música hecha por pelirrojas. Incluso un fin de semana lo dedique a las pelirrojas canadienses (claro que tenemos a la estupenda Neko Case). También puedes escuchar sólo música de un sitio, como Liverpool -pero sin contar a The Beatles- Glasgow o Seattle. O también solo grupos que tengan dos baterias. O canciones que hablen de un tema (que no sea el amor o el desamor, claro), como los viajes por mar, el té, las enfermeras o los coches. O, en fin, sólo discos con la portada de un determinado color...

Entre los grupos de leopardos, mis preferidos son The leopards, pero hay cantidad de leopardos sueltos en nuestra música.
Desde luego están Lee and the Leopards, haciendo R&B, clásico de Detroit; The Skygreen leopards, folkies californianos con interesantes guitarras y voces (ojo a Disciples of California); los atomic leopards, clásicos, casi rockabillly, unos antiguos Leopards vocales Woodop, incluso un grupete de chiquillas que son The pink leopards.
Es más, hay también algunos que sólo se llaman leopard en singular; pero a esos los oiremos en otra ocasión.
En fin, días de música solo hecha por leopardos.

viernes, 4 de febrero de 2011

alguna letra de noche

Enciendo un purito
en una apuesta
contra el nódulo en mi pulmón
contra mi vida
esa vida que tengo

me levanto y miro mi foto con Menchu, Rigoberta,
me acabo de cargar una 009
mientras la ponía en mí acústica Obation
una cuerda mas,
en una vida llena de cuerdas

me dije que eras la Sol
la nota mas pura y brillante
todas mis canciones la tienen
la nota que ilumina el corazón
la que pongo en esa canción
que tan bien conoces
no se ya como hacer mi canción
una que nos sirva de algo

si es que una canción
puede servir de algo


lunes, 31 de enero de 2011

Pues hoy no hay leche; ya lo decían The Herman's Hermits

Resulta que hoy estoy a dieta total en casa; sólo puedo tomar líquidos y encima ni siquiera puedo tomar leche.
Esto me recuerda una de las más típicas canciones de los Hermant Hermits: No milk today. Ya sabes, nuestro amor se ha ido y ha dejado la botella ahí abandonada; pues eso!


En fin, generación beat en vena, pop de Manchester, de mediados de los sesenta, como otros representantes de la British invasion. Otras canciones recordables suyas fueron Mrs Brown, you got a lovely dauther, o I'm Henry VIII, I am. Fueron desde luego borrados del mapa por la psicodelia, el hard rock o las propuestas mas arriesgadas de finales de los sesenta, pero bien vale la pena sobre todo si uno está en casa medio malo. Abrazos

miércoles, 26 de enero de 2011

Beach House - Zebra