jueves, 21 de octubre de 2010

Nuevo concierto de Seattle en Cats



El concierto de Cats del pasado 24 de Julio fue uno de los mejores que hemos dado. Un buen escenario, con gran sonido y el público entregado como siempre, en una sala muy amplia en la que estaban todos cómodos.
Esta vez estamos cerrando la temporada pronto; parece que por unos cuantos meses, hasta mayo o junio. Llevamos dos años tocando y vamos a pedir tiempo muerto para pensar y ensayar nuevas cosas. Ya veremos.
Os esperamos alli a todos.
Abrazos
Javier

domingo, 17 de octubre de 2010

Sujfan Stevens vuelve repleto de juguetes


Como si Papa Noel se hubiera perdido y nos hubiera dejado sin regalos en Navidad, Sujfan, a pesar de prometer una producción inmensa, nos había dejado abandonados después de Seven Sawns y del esencial Illinois de 2005.
De manera que no he podido esperar nada a escuchar su nuevo disco y contarlo a continuación en estos largos jueves. Se trata del encantador All delighted people, que se inspira en Simon&Garfunkel y demuestra que tiene la misma afición que yo; la gente.
Sin duda la magia sigue en él majestuosa y tranquila. Se abre con una suite All delighted people de once minutos, llena de coros y orquestas que me hacen desear verlo en directo, que da el nombre a este mini-CD. Se añade luego otra versión de la misma canción en versión sencilla, en el que se titula como clasic rock version.
Este disco se comercializa como EP, pero dura mas de lo que duraban los antiguos Lps.
Después las guitarras y su voz se adueñan del disco: las ensoñadoras Heirloom o Enchanting ghost. Ha vuelto del mundo de las hadas y se ha traido a unas cuantas (el inicio de From the mouth of Gabriel).
Se espera un inminente nuevo CD. Estamos de suerte!

lunes, 11 de octubre de 2010

Solomon Burke, a Dios rogando y con el mazo dando

Mientras trato de ponerme a terminar alguna cosa para el blog, sin llegar a centrarme en el lio de trabajo, el ajetreo diario y una especie de despiste que sigue al verano, me entero de que el bueno de Solomon Burke, enorme cantante de soul, aunque también de country, predicador y padre, se ha muerto en mitad de un vuelo a Amsterdam.
No ha sido uno de esos inmensos músicos como Sam Cooke, ni ha creado una escuela o ha cambiado la historia de la música negra, ni siquiera recuerdo ahora que hayan usado canciones suyas para algún anuncio (que es el nivel básico para pasar la historia), aunque es uno de los más grandes interpretes (versión de Proud Mary) que hemos tenido, con capacidad para ponerte la carne de gallina.
Para muchos de nosotros hasta el nombre ha dado lugar a algún despiste. Cuando, hace ya un montón de tiempo, lo escuche en un programa monográfico de esos de Radio 3, creí que se llamaba Salomon y estuve husmeando varias semanas sin encontrar nada con ese nombre. Este Solomon no tiene que ver demasiado, al menos no manifiestamente, con el sabio Salomon de la Biblia. Tuvo algún éxito como el famoso Every body needs Somebody to Love que tocaron los Stones y Wilson Pickett, o el achicharrante Cry to me, que se incluyó en la banda sonora de una película muy conocida de chicos y chicas bailones (la pelicula Dirty dancing era infumable pero su banda sonora, muy sesentera, estaba muy cuidada).
Lo perdí en alguna parte de los noventa, pero en el 2002 me impresionó su disco Don't Give Up On Me, en el que participan el gran Elvis Costello, Tom Waits y otros tantos mitos. Ese disco me ha acompañado a lo largo de estos últimos años y, sin saber muy bien por que, estos últimos días lo he estado poniendo en casa. Es música reparadora para noches desapacibles, precisamente lo que uno necesita cuando se da cuenta de que por fin el verano se ha acabado y las madres y los más ordenados hacen el cambio de ropa de verano por la de invierno. Es uno de los discos fundamentales de la banda sonora de todos estos años. La entrada del disco es majestuosa: me quedo quieto y me quito el sombrero. Discos como éste no se pueden escuchar mientras uno se afeita o hace una paella; un respeto, es Solomon.
Era predicador en Filadelfia y entre canción y canción, y discurso y discurso, tuvo, por lo que se ve, bastante tiempo para el amor. En fin ha dejado veintiún hijos, de los que catorce son niñas, que también han sido bastante dados al roce fructífero; deja noventa nietos y hasta veinte biznietos. Todo un ejemplo de, si se me permite, el dicho de A Dios rogando y con el mazo dando.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

asteroides y dinosarios: la vieja historia

El jueves 9 ha sido otro de los largos jueves que dan nombre a este blog. Empezó con dos entrevistas en Intereconomía y acabó muy tarde en el Caripen, lleno de aves nocturnas. Parece que la noticia es que se aproximan dos asteroides a la Tierra. Dicen que los podremos ver con telescopios porque pasarán cerca, pero afortunadamente no tanto. Resulta que tienen más posibilidades de chocarse con la luna que con nosotros. Desde luego, todos esos últimos datos me tranquilizan.

A la vez se publica que se ha descubierto en Segovia el primer dinosaurio carnívoro y jorobado. No es coincidencia que salgan las dos noticias a la vez: Cuando una roca de esas le dio por empotrarse con la tierra, fue cuando se jorobó del todo el dinosaurio segoviano y se murieron todos los pobres dinosaurios, segovianos o no. Parece que sólo se quedaron las ratas. En fin, no se lo que quedaría de nosotros (bueno ratas hay muchas y algunas no viven en alcantarillas precisamente).

Ahora también un Observatorio de Tel Aviv dice que los asteroides no son los típicos piedrolos gigantes de las películas: Nada de eso, no son una sola roca, sino grupos de piedras mucho más pequeñas, unidas por la gravedad. En fin que se concluye que si nos da uno de esos sería como si nos lanzaran una ráfaga de ametralladora en vez de un bombazo. La verdad es que no veo tanta diferencia, parece que de las dos formas la cosa sería bastante mortal.

Otra noticia es que en 2182 parece seguro que nos van a caer encima dos de esos: no es que desde este blog no seamos solidarios con las generaciones futuras, pero la noticia no me ha afectado tanto. Además predicciones catastróficas hay para casi todos los años y... aquí seguimos.

Total, también la noticia aclara que para desviarlo habría que empezar a trabajar 50 años antes de que lleguen. Aqui ya es cuando me entra una desmotivación total y se me quitan las pocas ganas que tenía de prepararme para el meteoro. En fin, que hasta el 2132 los nietos de nuestros nietos, o así, no tendrán que esforzase mucho en el tema.

Este es un blog de música: seguiré hablando de The meteors o los Georgia Satellites o unos cuantos grupos más con intenciones más o menos espaciales. Abrazos.


martes, 7 de septiembre de 2010

My generation en vena


Loquillo ha publicado un artículo sobre el mundial de baloncesto en el que nuestra selección, que es siempre favorita para llegar a la final, se había ido complicando la vida hasta tener difícil salir airosa del lío en que se había metido ella sola. Eso de meterse en líos uno solo, no es exclusivo de la selección, algunos tenemos ya alguna experiencia en eso, pero afortunadamente ese no es el tema de este post.

Habrá que hablar alguna vez de Loquillo porque, aunque vaya de normal y no de estrella, tiene una de las mejores colecciones de canciones de nuestro rock. Recomienda “una buena banda sonora … para alejar el mal rollo”: por una vez estoy de acuerdo en que la ocasión impone pasar de los Beatles (sobre todo, como dice él, del All you need is love) y machacar sin piedad con los Who. Se han acabado las contemplaciones: My generation. Esta canción da título al primer disco de los Who y salió como single el 29 de octubre de 1965, hace la friolera de cuarenta y cinco años. Era una revolución por la forma de cantar, distorsionar la guitarra y de meter una endiablada línea de bajo con la batería demente de Moon. Eran una panda de gamberros adelantando por la escuadra a los Stones o a los Beatles.

Pete Townshend, que escribió la canción en uno de esos trenes de cercanías, parece que se inspiró en un episodio protagonizado por la reina madre, que le sirve para hablar de la dificultad de tener un sitio en la sociedad. De alguna forma supone la radicalización del Rhythm and Blues americano, con el primer sonido punk, que mantendrá su influencia en el tiempo. Contiene uno de los primeros solos de bajo y una forma singular de cantar en la que Roger casi escupe la estrofa y los demás le contestan con el coro (People try to put us d-down (Talkin' 'bout my generation); Just because we g-g-get around (Talkin' 'bout my generation); Things they do look awful c-c-cold (Talkin' 'bout my generation); I hope I die before I get old (Talkin' 'bout my generation). En fin, espero morir antes de ser viejo; las viejas consignas de no quiero morir idiota, o quiero morir antes de los 30, que tanto proliferaron en el 68.

Está en mi top ten. También es verdad que si uno cuenta las canciones que están en su top ten, siempre salen varias decenas y además ese top ten depende del día y de la hora y del tiempo y de donde estés. De todas maneras, ésta es de las fijas en ese top ten. Hace años, terminábamos nuestras fiestas rompiendo los adornos y el decorado puesto con esta canción.

En fin, sea por The Who o por lo que sea, parece que nuestra selección ha recobrado su pulso y su acierto. Abrazos

sábado, 4 de septiembre de 2010

Samos y Sarria y el bebe peregrino


Hoy, segundo y último dia, me levanto con ganas. La ducha aquí si cumple todos los requisitos de higiene e intensidad y me siento reconfortado. Aunque ya me conozco, no me hace gracia descubrir que se me olvidó poner a cargar la blackberry y decido dejarla enchufada mientras desayuno en el meson de enfrente, bastante mejor que ayer. Hago algo de tiempo para tener la Black en funcionamiento. Prefiero retrasarme unos minutos más; la experiencia del agosto pasado en el camino inglés, sin movil, a treinta y tantos grados, con sensación de desvalimiento, pánico al famoso golpe de calor –que me hizo tumbarme a ratos entre la maleza- y perdido sin rastro de gente ni civilización en unos cuantos kilómetros por delante, me hizo convencerme que no se sale sin el movil operativo. Los pies están bastante bien y no hay indicios de ningún principio de ampolla (las ampollas, como casi todo, se anuncian, aunque entonces ya no tienen remedio). A pesar de la caminata de ayer no estoy cansado. En el desayuno reafirmo mi primera idea de seguir por San Xil directo a Sarria, evitando la carretera, y pasar por Samos a la vuelta a Vega de Varcarce.

Son casi las ocho y media. La mañana es clara y no hace calor. Se camina rápido. La ruta sigue agradable y andarina. Me empiezo a encontrar peregrinos, con paso alegre, como siempre en las primeras horas, pero menos numerosos que ayer. Hay muchos que al final de Triacastella han tomado la salida a la izquierda para continuar por el trazado que pasa por Samos. Voy por un camino más amplio, aunque, a medida que te internas en el bosque gallego, se hacen más frecuentes y largos, los corredores de árboles, helechos y maleza entremezclados con las rocas. Te invade una especie de optimismo ensoñador. Estás en mitad de un cuento de hadas y te esperas encontrar en cualquier recodo, elfos, enanos, brujas o magos. De hecho, no me extraña cuando me topo con un cartel escrito a mano por The Alchemist que nos invita, en inglés y en castellano, a vivir la experiencia única y mágica del cristal vivo. Hay que apartarse algo del camino para vivir esa experiencia y no estamos para más excursiones que las justas, que hoy no incluyen las que llevan al mundo de la alquimia.

Después de pasar San Xil, llego al Alto de Riocabo y de allí el camino comienza a bajar. Por ahora más que caminantes he encontrado vacas, que pastan tranquilas sin prestarnos mucha atención. En cambio, yo si tengo que prestarles algo de atención. Bajo rápido por un pasillo estrecho, y a mi izquierda de repente una, en mitad de su desayuno, me estampa de pronto la parte posterior de su cuerpo. Me paro en seco y aprovecho para fotografiar a esta vaca ensimismada. En esto aparece una pareja de ciclistas, simpáticos y cansados por la bajada llena de obstáculos, raices y rocas, y ella cuenta que se ha comprado la bici hace dos semanas. Rodrigo, que es él, dice que es su bautismo de fuego pero que por ahora se está portando bien. Nos hacemos unas fotos con las vacas, despistadas aunque solemnes, y les veo perderse por el bosque.

El camino es personal y por eso mismo está plagado de declaraciones y mensajes personales. “En este punto del camino sufrimos un accidente el 2 del 7 de 2009. Queremos agradecer a los peregrinos que nos ayudaron con amor y calor (3-8-2010) Vicky y Julia”. Es la solidaridad del camino, de la que te encuentras muestras a cada paso. Ahora la ruta se abre y tengo una amplia perspectiva del paisaje iluminado por el sol que acompaña hoy también, con luz pero sin sofoco, como sin querer hacerse notar más de la cuenta. Cruzo una carretera y me encuentro con tres muchachas alemanas que llevan un MP4 en el que ponen el Saturday night y se ponen a bailar el baile de la canción, que fue tan famoso hace unos años. Yo me pongo a bailar con ellas un rato mientras seguimos andando. Nos despedimos con risas y las dejo atrás. Sobre las 10 y media llego a Casa do Franco, en Furela. Debo llevar algo más de diez kilómetros y dudo si seguir, pero el sitio está muy animado y tiene la mejor pinta. Aún mejor es la pinta de los bocadillos humeantes de jamón ibérico con tomate king-size, que salen marchando de la cocina. Se disiparon las dudas; es el sitio donde parar. Saludo al grupo de peregrinos y dos chicas de Albacete, que encontré ayer en la misa multicultural y en la cena de después, me dejan un asiento en su mesa. Unos cuantos perros sueltos las incomodan antes de que me ponga en marcha. Voy a buen ritmo y, en seguida, alcanzo un claro con una vista panorámica de Sarria, que con mucho es la población más importante de mi escapada. Llego a la oficina de información turística, cerca de la estación de tren que tiene un aspecto cotidiano y doméstico, muy distinto al misterioso que hasta ahora le habia conocido en la bruma de la madrugada. Mientras pido un taxi en la oficina, entra una pareja joven de ingleses que busca alojamiento, con dos carritos de bebé de tres ruedas. En uno llevan lógicamente una mochila, pero sorprendentemente del otro sacan un niño, de quince meses, como me cuenta su madre. “The youngest pilgrim”.

Son algo más de las doce y media y doy por concluido –interrumpido- el camino por ahora. Mi taxista Luis ha sido camionero y conoce toda España. Aunque llego a Samos sobre la una menos cuarto y el horario de visita es hasta la una, me dicen que el último grupo de visitantes ya ha salido y que ya veré los claustros en una tarde, que no será la de hoy, en otra ocasión, que no sabemos si llegara, o, quien sabe! en la otra vida. Abren la Iglesia, barroca y amplia, para una boda y aprovecho a echar una mirada. Después de tanta expectación, me parece que tampoco es San Pedro. De todas formas el conjunto es monumental. Fue fundado en el siglo sexto y ha sido incendiado y reconstruido al menos dos veces. La última en el siglo pasado. Tiene por tanto un aspecto nuevo y cuidado que despista de la talla histórica del sitio.


Al lado hay una ermita del siglo X, pegada a un río con puentes y miradores. Al parecer también debería estar abierta según el cartel pero no hay suerte. Miro por un ventanuco a la figura medieval que hay en el injerior; parece que el interior resulta menos interesante que el exterior; lo que pasa mucho con bastantes iglesias, muchos edificios y, lamentablemente, demasiadas personas.

El paisaje es espectacular. Se esta tan bien que entiendo que los peregrinos se desvíen para parar a pernoctar aquí.

Vuelvo a Vega de Valcarce donde me espera mi coche, que sigue en el mismo sitio y con el mismo aspecto, y el mismísimo Señor Fernandez asomado a una ventana de su pensión. Me despido y le hago una foto. Vuelvo al mismo sitio donde cené, me atiende la misma mesonera que me ofrece la carne de ternera asada que está aun mejor que la otra noche. Hace un sol espléndido en la terraza del mesón. A las tres salgo para Madrid, después de comprar algo de vino del Bierzo, membrillo, castañas y nueces. Vuelvo eufórico y agradecido. Javier

viernes, 20 de agosto de 2010

Buen camino a tutti!!

Me despido de O'Cebreiro y siento el mismo viento de antes, con lo que me paro a ponerme todas las camisetas que tengo, aunque el sol sigue en todo lo alto. El paisaje sigue siendo espectacular en la bajada. Llego aLiñares a tres kilómetros y me alegro de no parar en el hostal aunque por cierto tiene buena pinta. Alli me acompaña una alemana que es cocinera de un restaurante de alto nivel en Frankfurt y que me cuenta que ha dejado su trabajo y a su marido con dos niños para pasarse caminando 17 días. Venia con una amiga que en Burgos la dejo para cogerse un autobús mientras ella viene andando desde alli, con un pie cojo. Me dice que camina con la cabeza, que es mas fuerte que los pies. Alanzamos a subir al alto de San Roque, con la escultura del santo y parece que bajamos algo para tomar impulso para la ultima subida, también dura aunque corta, para llegar al Alto del Poio, sobre los 1400 metros de altura, donde llegas a la carretera otra vez y hay un bar muy concurrido, al menos por unas cuantas parejas de andaluces a los que saludo, después de despedirme de nuestra cocinera alemana que no sigue mi ritmo.

Empiezo a bajar, lo que al principio se agradece pero luego no tanto, sobre todo cuando la bajada es más y más pronunciada. Se nota un repentino pero muy rotundo cambio de escenario, de los paisajes inmensos pasamos a los caminos secretos sepultados entre las rocas, los helechos y los árboles que forman pasillos ensoñadores, que cambian de color según se cuela la luz entre las hojas. A veces se abre como un balcón donde echar una mirada al paisaje de prados y montes. A la vez empieza a hacer algo de calor: me propongo seguir caminando hasta las tres o tres y media pero antes de llegar a Fonfria, se suceden carteles anunciando el último bar al final del pueblo. Paso todo el pueblo y no me fijo en los locales anteriores pero finalmente llego a Casa de Lucas, lo que me hace confiar que un buen amigo mío la regente. Aunque me cercioro de que no hay ningún de Lucas de mis amigos entre los parroquianos, pero, a estas alturas, ya no hay quien se vuelva al camino. Me atiende una señora que me sirve una ración de aceptable pulpo y un vaso de vino. Nos saludamos todos; en una mesa una joven pareja de alemanes y, en otra, un matrimonio ingles con su hija, bastante resultona de unos veinte años, que cuenta, con algun desparpajo, que sus padres han venido a hacer el camino con ella y ver sus progresos en los estudios: de hecho los ingleses preguntan la receta del pulpo a la gallega que se estan comiendo y que, dicen, no les sale igual en casa (si, dijeron eso, si).

Voy un rato con la pareja de alemanes del mesón. El es de padres españoles. En seguida les dejo atrás. La bajada cae en picado se hace mas y mas fuerte y las rodillas y los pies empiezan a cargarse. En un alto con una buena vista, pido a un italiano que me haga una foto y luego me lo pide él y un nuevo italiano se nos une tambien para hacerse la foto; intercambiamos buenos sentimientos los dos italianos y yo, y nos despedimos con un vibrante Buen camino a Tutii!!

Quedan pocos kilómetros y me encuentro con Ulrike una walkiria que viene sola desde Saint Jean Pied de Port, y busca un albergue que le ayudo a encontrar. He llegado a Triacastella ymi pensión, Villasante, está como siempre al final del pueblo. Me acerco a la misa del peregrino en la iglesia románica, que dice el cura Augusto, que bromea con que no esta siempre “tan a gusto”. Insiste en que somos muy frios y reparte abrazos a diestro y siniestro. Ha llenado el pueblo de carteles de la misa de los peregrinos y, sea por esa o por otra razon, la iglesia, que no es pequeña, está a reventar. Levanta a cinco peregrinos para que lean una oración cada uno en un idioma distinto (hay suecos, alemanes, italianos, franceses y de bastantes más sitios). Ceno en la calle principal, llena de caras conocidas y sonrientes, y me atiende Rosa, con un pelo rastafari increíble, que me asegura que todo ese pelo es suyo “hasta que se lo corte” y posa (me dice que no sabe como ponerse) para que le haga una foto y se la envíe. Me voy pronto a dormir. Mágico y duro: el camino en esencia.