lunes, 3 de diciembre de 2012
Los Reyes Magos de Cai
domingo, 3 de junio de 2012
El Primavera Sound planta cara a la crisis.
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miércoles, 23 de mayo de 2012
Nuestro pequeño mundo, desde Barcelona
Se impone el bussiness casual, que resulta algo indeterminado, ya que incluye desde el vaquero ajustado de la rubia inglesa de UBS a la gabardina de un tipo que debe ser griego o balcánico sin concretar. El plan lo organiza –y paga- una de esas agencias americanas de análisis y mercados que luego nos ponen verdes en cuanto nos descuidamos. El cocktail de bienvenida –estupendo tartar de atun- está a la altura, aunque el gazpacho de manzana, por conseguido que llegue a estar, me haga añorar aquellos lejanos tiempos en los que el gazpacho no era sino de tomate, ni fresa ni remolacha, aunque estuviera algo más salado de la cuenta.
En éstas se nos acerca un tipo de Londres que se disculpa por no hablar español aunque reconoce que estuvo un año estudiando en Salamanca, sin que lleguemos a saber lo que llegó a aprender, si es que aprendió algo, al menos de día (por lo que se desprende, sus recuerdos se centran más en las noches). Sigue diciendo que ha visitado varias veces a unos íntimos amigos de sus padres en Madrid, que fueron músicos pop conocidos en España. El tema de pronto se hace más interesante. Cuenta que tenían un grupo que se llamaba Nuestro Pequeño Mundo, que tuvo cierto éxito y salín mucho en la tele. Claro que el mundo es tan chico... le pregunto; ¿y esa amiga era una chica muy guapa con el pelo moreno largo que … daba clases de ingles?
Oh cielos, estamos hablando de mi profesora de inglés del Colegio: Se llamaba Pat y estábamos todos, a los nueve años, enamorados de ella!!! Toda la clase nos poníamos debajo de la escalera para verla bajar y mirarle las piernas. Eran los primeros setenta y en nuestra infancia estábamos muy a favor de la minifalda (sin que años después haya cambiado mucho nuestra opinión al respecto). Fue además la primera, y también la última, de nuestras profesoras durante muchos años.
Eramos tan chicos! El mundo es tan pequeño! En fin, mi admiración rendida nunca me llevo a comprar ningún disco (había uno que se llamaba Elvis) de Pat ni de sus compinches, pero tantos años después recuerdo el impacto de una chica tan guapa que fue la primera de mis profesoras de inglés. Oh cielos!
sábado, 7 de abril de 2012
Con Patty Smith, éramos como niños
Desde Avoriaz, la mania de la técnica
Desde la terraza de mi apartamento, mientras me quemo a fuego lento, me entretengo en un espectáculo panorámico de ver a la gente disfrutar y se me resiente mi gemelo izquierdo roto por haber pretendido mejorar mi técnica. La técnica que nunca fue lo mío; la primera impresión, el chispazo, la emoción, la improvisación, a veces extravagante, … bueno; pero qué rayos es eso de tener técnica? Pretendiendo la excelencia, me he quedado en la excedencia, también técnica.
Todo por seguir con la mejor voluntad las instrucciones de mi monitor olímpico de esquí, en una pista muy empinada, hasta conseguir caer de espaldas de forma más o menos original y sentir como me rompía de cuajo el gemelo, por encima de la bota. Intente bajar agarrado a mi monitor y a la segunda fue la vencida.
Vinieron con la camilla y me llevaron al centro médico, en un espectáculo muy entretenido para el apreski (yo siempre fui mucho más de apreski). De allí a esta terraza, con el pie levantado apoyado en el hielo, que paradójicamente no se puede comprar aquí en Avoriaz en ningún sitio, seguramente porque te lo encuentras en la calle.
jueves, 22 de marzo de 2012
Una reunión de mi clase
sábado, 31 de diciembre de 2011
Microbios y mosquitas muertas, y feliz 2012!
Hace años, en la selva de Venezuela, así como pasado el Orinoco a la izquierda, en Canaima y alrededores, Inma recibió el ataque de los zancudos (mosquitos bombarderos de aspecto feroz, sonido inquietante y temibles efectos) y desde luego aunque no solo en Canaima, de los moscones. En una de sus piernas, llegue a contar más de sesenta picaduras; en otras perdí la cuenta. Posiblemente si la hubiera enviado a Houston hubiera iniciado una carrera triunfal como cobaya humana, aunque finalmente optó por la maternidad, actividad desaconsejada para este tipo de trabajos.
Volvía yo feliz de las caminatas selváticas, libre de picaduras, aunque con algo de mala conciencia…, ya fuera porque siempre que la encuentro, la tengo mejorable, o ya por eso de que Inma me sirviera de escudo humano. Aunque la verdad que cualquier insecto o bicho lógicamente prefería una joven rubia de ojos verdes, delgada y turgente a un… a mi, vamos!
Ahora, tantos años después, resulta que yo no era despreciado por los parásitos por mi aspecto o mi olor. Estudiosos de una Universidad internacional, esta vez europea, que no se cual es, ni me importa tanto, han concluido que son las bacterias en la piel, su pinta y su diversidad (al parecer hay varias), las que atraen los bichos. Las insectas (insectos hembras) huelen los microbios y ahí donde encuentran, pican. Otra cosa que queda por fin demostrada es que los microbios huelen, o que las hembras huelen a los microbios. En la experiencia parece claro que los bichos –sea cual sea su especie- prefieren morderlas a ellas. No hay duda; estas alimañas hembras descubren microbios en otras hembras, ya sea porque prefieren oler a sus congéneres, ya sea porque a las mujeres les huelen más los microbios, o porque nosotros tenemos menos, no nos huelen tanto los gérmenes, o su olor queda velado enmascarado por otros olores, de pies u otros elementos.
Estos investigadores han descubierto que las personas con más bacterias por centímetro cuadrado atraen más a los bichos, aunque parece que algunas bacterias tienen un olor que confunde a los mosquitos y les despistan. Hay unos estafilococos que en cambio parece que les encantan a las mosquitas (ya decía mi abuela: ríete tu de las mosquitas muertas!). Y luego están las colonias y perfumes que se ponen en abundancia y que atraen igualmente. Total que se recomienda no ponerse colonia y, si se puede, cambiarse los microbios de la piel, lo que a simple vista, me parece más complicado.
Luego al final uno se entera que todo esto fue por un estudio a cuarenta y ocho tios que no podian ni ducharse … y llevaban calcetines Abanderado de nylon; así a cualquiera le huelen hasta los microbios! Tampoco podían ni beber alcohol ni comer ajo, cebolla o bebidas picantes, para que solo olieran a bacteria!! Que cantidad de colgados hay por el mundo… hay gente pa tó.
En conclusión, ante el final de año este enigma queda por fin resuelto; es verdad que había otros más acuciantes (¿adonde van los calcetines sueltos?) pero, de pequeñísimos pasos como el de hoy, la civilización ha llegado a donde está, sea donde sea.
Un abrazo: Feliz 2012! Javier
