domingo, 20 de marzo de 2011

El fin del mundo en Nueva Zelanda

Mientras estoy empezando a escribir algo más ambicioso, después de estar más o menos en el espacio exterior este fin de semana, y con una dieta de carne cruda y polvo de avena, he encontrado en mi Ipop este single de entrada brutal; se nota que el grupo en realidad esconde a Nick Harte, un batería conocido en la escena de las antípodas y que fue miembro de The Brunettes. Desde luego en estos Schocking pinks la bateria es potente e infalible. Toda una canción para hablar del fin de mundo, en este año que llevamos, que desde luego y aunque se vaya tranquilizando, va a pasar a la historia. Entretanto, indie desde Christchurch, Nueva Zelanda. Me gusta mucho también su single Emily,con el típico rollo sobre una chica. En fin, suenan bastante ochentas (no se si por alli llegan las cosas mas tarde, ... a lo mejor sí, si te fijas en otros grupos como the Datsuns, o los punkorros de Raddle).

Ahora. Si nos ponemos a hablar de New Zealand, deberíamos recordar, en los setenta, a los divertidos, excentricos y por momentos geniales Split Enz (con singles como I got you o History never repeats), del estupendo Tim Finn (y Phil Judd), al que luego se incorporó su hermano pequeño Neil, que terminó formando un grupo de éxito masivo como ha sido Crowded House, conocidísimo hasta en España, que hacía pop más previsible y blandito. El listo de Tim, que luego pasó también por Crowded House, tiene una canción genial después de su salida de Split Enz: Too much friction, con un magnífico paseo para acabar este fantástico domingo de primavera.


lunes, 14 de marzo de 2011

Long Player Late Bloomer, del bueno de Ron Sexsmith

Ron Sexsmith me noqueó en su disco Blue boy, hace diez años, y con su Cobblestone Runaway (Former Glory), lleno de efectos que no le hicieron perder su magia, con esa clase de los grandes, que tomo Beatles en el biberón, y esa forma de cantar a lo Elvis Costello. Después busque sus primeros discos y luego imaginé que sería imposible mantener ese nivel. Después y entre otros, llegaron el luminoso y popero Retriever, que sin duda fue el disco que repetí más veces en el 2004, Times being, Exit Strategy of the Soul del 2008 y en cuya gira tuvimos ocasión de hacer la crónica de su paso por el Sol en este blog. Siempre admirado por músicos e incondicionales, quizás nunca reconocido por el público.

Este fin de semana escuche su nuevo CD, Long player late Bloomer, que ya no me dice nada tan nuevo, aunque casi es mejor: se trata de otro ejercicio de exquisitez, que hace fácil lo excelente. En fin, nuestro amigo de Ontario ha cumplido este enero los 47, que no es tan mala edad, y sus dos niños hace tiempo que cumplieron los veinte. Se trata de un disco amable, que no llega a los mejores momentos del Retriever o el Blue boy, pero sigue siendo radiante. Me gustan the reason why, get in line, que lo abre, con esos coros medidos, o loves shines, que fue su anticipo. Para días largos una buena canción es la simple Nowadays. Gracias Ron.

domingo, 6 de marzo de 2011

No tengo hogar en el mundo sin ti

Ya lo dicen Herman Dune, en su disco de 2008, Next year in Zion, y que este fin de semana he vuelto a escuchar. Este duo de franceses que suenan a americanos y a los que, a veces, se les toma por suecos, debido a que sus madres lo son. En esta canción que abre ese disco, cuentan que ni los sitios a los que la gente hace fotos que pone en sus marcos, ni el mar, el mejor lugar para respirar, ni el mundo maravilloso, ni la playa de Malibú, ni una bodega en Providence, con fantásticas vistas, por increíbles que sean todos esos sitios, en ninguna parte tengo mi hogar si faltas tú. En fin, música feliz para empezar la semana.

domingo, 27 de febrero de 2011

Brothers

The Black Keys, aunque no lo parezca por la solidez de su sonido, son un dúo de Dan Auerbach, que canta y toca la guitarra, y Patrick Carney, bateria y productor, de Akron, Ohio. Llevan ya unos cuantos discos a cuestas, desde 2002 y tienen cierto éxito. El blues rock de finales de los sesenta en buenas canciones, que además y eso es lo que más me sorprende, suenan a nuevas y actualizan lo mejor de esa epoca. Me gustan en especial sus ritmos adictivos, como en la genial Tighten up o en la que lo abre Everlasting Light, soul y rock.

Desde luego, Brothers, su disco de 2010 es clásico rock, como el Howlin for you tan setentero (y desde luego no es pop, en ninguna de sus variantes), pero negro, como su portada y como su sonido, puro soul.

Por ninguna razón en especial o quizás por alguna que no se muy bien explicar, mi canción preferida del disco es The Only one. No es desde luego la más rotunda, ni la más bailable, pero la entrada en falsete, el órgano y la guitarra reforzando el ritmo en el estribillo, me ha dejado enganchado. A lo mejor es que no me resisto a una canción que empieza como los Who con eso de que no lo puedo explicar: Can't explain, No why I cannot contain control You are on my soul... When you're around, you are the only one, you are the only one.

En un disco que va de hermanos, no falta una buena canción al unknown brother. El disco acaba con la misma intensidad soul, con la versión de Never gonna give you up o These days. En fin, para los amantes de los imprescindibles Allman Brothers Band.

viernes, 25 de febrero de 2011

son treinta años ya

Hace treinta años me metí en el metro. Iba en la linea dos a Cuatro Caminos. Tenia un grupo de rock and rol y acabamos de dar un concierto en Vallecas. Respirábamos un ambiente de libertad que mis padres no se imaginaban. El metro estaba mas serio de lo normal. Sabia que iba a haber una sesión de investidura de un nuevo Presiente. Habia visto en casa de unos amigos un discurso de dimisión del Presidente Suarez, al mi que mi abuelo (que había sido héroe de guerra) y yo admirábamos.
El ambiente era silencioso y triste y la verdad es que no sabia por qué. Acababa de empezar a estudiar Derecho y me fascinaba ese mundo ideal de normas perfectas.
En diciembre mi padre me había traído de Londres el disco de The Cure que tenía el Boys don't cry y esa canción era el himno que oía cada día al levantarme. Era la versión americana del Three Imaginary Boys, el primer disco de The Cure, que también tenía el Killing an arab. Como canta el gran Robert Smith, hoy como ayer, escondiendo mis lágrimas en mis ojos, los hombres no lloran. Lo cierto es que, como tú sabes bien, los hombres, al menos los que tienen corazón, si lloramos.
Al llegar a casa me contaron que unos locos disfrazados de uniforme, con unas armas que le habíamos comprado entre todos, querían matar nuestra ilusión de ser europeos normales. Recuerdo la sensación de odio a esos malnacidos, esos salvapatrias de barrio, esos fantoches de una comedia que había acabado hace siglos.
Pusieron peliculas de guerra. No las vi.
Estuve tocando mi Fender bronco. Un largo blues. Por fin salió el Rey y nos contó que todo había acabado. Nos fuimos a dormir.
Los liberticidas habían fracasado. Esos tipejos que nos habrían fusilado al final, tendrían un juicio democrático. Ese juicio que no nos habrían dado a los demás.
Puse mi disco de The CURE. Es mejor la libertad difícil, que la fácil esclavitud.
Es posible perdonar?
Un abrazo

sábado, 19 de febrero de 2011

The Villagers


Volvimos a esquiar, esta vez en Formigal (al grito de "menos mal que nos queda Formigal"), sol a raudales y nieve, como en un anuncio. Uno se acostumbra a lo bueno: el esqui con sol y Zahara sin viento, o el vino sin resaca y el amor sin dolor. En fin, hoy sábado, un dia tristón y saborio, con tan pocas ganas de tener ganas,... en el que el sol se ha pedido por fin la baja, me pongo a buscar música de irlandeses acostumbrados a la lluvia.

Desde luego The Villagers, indies y folkies, parecen simples, aunque no lo son. En una linea que no se aleja tanto de U2, aunque lo que en ellos es grandilocuencia y solemnidad, en estos es sencillez y simpatía. Un gran disco de 2010 Becoming a Jackal -quizás estemos todos en ese mismo proceso- y una carrera por delante del dublines Conor J. O'Brien -como canta el tipo éste!, por ejemplo en la ensoñadora canción que se llama como el CD- - y sus compinches. Como dice en su estribillo feliz, I was a dreamer; staring at windows, out onto the main street, cos that's where the dreams goes (otra vez en este blog, ¿ donde se van los sueños?).
That day, que fue un single anterior, y otras como la que incluyo en el link, The pack (I'll be your fever) y Ship of promises. Pieces, en la intimidad de una noche sin estrellas... Poniendo el corazón otra vez, pero sin querer derramarlo del todo...
En la mejor tradición del pop norteño europeo!
To be counted among men, simple y sobria.
Cuantos efectos faltan en este disco! parece que estuvieran tocando en tu casa con cuatro cosas; buenas canciones, voz, guitarras y algo que contar.
Una nueva estrella en nuestra constelación. Otro motivo para sonreir.
Tanto como para pasarme la tarde trasteando con mi Obation notas y acordes que podrían ser canciones. En fin, música reconfortante y reparadora para días sin gracia. Gracias Conor, gracias a todos. Abrazos Javier

domingo, 6 de febrero de 2011

Música de leopardos


En un fin de semana de sol espectacular, volví a escuchar a The leopards, de Kansas, con su disco adictivo Magic Still exists, power pop juguetón y brillante de finales de los ochenta, aunque tienen un primer buen disco de 1977. Después me he dedicado a recordar muchos otros grupos que tienen o que incluyen ese nombre.

Me hacen gracia las listas de música hechas con criterios originales o extravagantes. Por ejemplo durante una época sólo escuché música hecha por pelirrojas. Incluso un fin de semana lo dedique a las pelirrojas canadienses (claro que tenemos a la estupenda Neko Case). También puedes escuchar sólo música de un sitio, como Liverpool -pero sin contar a The Beatles- Glasgow o Seattle. O también solo grupos que tengan dos baterias. O canciones que hablen de un tema (que no sea el amor o el desamor, claro), como los viajes por mar, el té, las enfermeras o los coches. O, en fin, sólo discos con la portada de un determinado color...

Entre los grupos de leopardos, mis preferidos son The leopards, pero hay cantidad de leopardos sueltos en nuestra música.
Desde luego están Lee and the Leopards, haciendo R&B, clásico de Detroit; The Skygreen leopards, folkies californianos con interesantes guitarras y voces (ojo a Disciples of California); los atomic leopards, clásicos, casi rockabillly, unos antiguos Leopards vocales Woodop, incluso un grupete de chiquillas que son The pink leopards.
Es más, hay también algunos que sólo se llaman leopard en singular; pero a esos los oiremos en otra ocasión.
En fin, días de música solo hecha por leopardos.