domingo, 11 de abril de 2010

David Bazan con sus dudas

Un magnífico disco lleno de declaraciones quizás algo pretenciosas, el Curse your branches, el último disco, recien editado, de David Bazan, un yankee simpático de Washington, anterior lider de Pedro the lion, que hay que conocer. El disco se abre con un pasaje sonoro que pretende tomar vuelo y permitirnos contemplar la tierra a cierta altura: hard to be ... a decent human being. Canta de forma que nos retrotrae al estupendo loco Adam Green. Se dobla las voces mientras en un aire optimista, por más que se ponga a contarnos todas sus dudas y sus problemas con lo que llama las explicaciones mágicas. Mucho más pegado a la tierra es la siguiente, Bless this mess, con una letra desencantada que, sin embargo, se contiene en la música alegre para disfrutar un dia como hoy en que hemos recuperado el sol que teníamos medio perdido. Este desde luego ha sido un fin de semana para pasarlo al aire libre, rodeado de buenos amigos, y esta es una gran banda sonora para ello. Curse your branches y please baby please son buenas canciones. Me gusta el ritmo más roquero, las guitarras y los coros de When we fell. Sin duda, la balada que va flotando hasta que el disco feliz y lleno de dudas se desvanece; lost my shape.
En fin, un buen disco para recuperar la primavera que parecía no tener tantas ganas de llegar (hoy casi ha llegado el verano!) El martes 13 Farrah viene a celebrar mi cumpleaños al Moby. Abrazos. Javier

domingo, 4 de abril de 2010

Una horchata con los Vampire Weekend


Desde luego, no es nada despreciable empezar un disco con eso de “in December drinking horchata”, que merece un lugar como himno en algun paraiso playero alicantino. Creo que, gracias al segundo disco de los Vampire Weekend, miles de anglosajones (y sin duda, norteamericanos) han descubierto por fin una bebida que siempre me parecio exportable. La primera vez que fui a Inglaterra, en concreto a Cambrigde, lleve una botella de horchata y una de brandy de regalo a la familia. Recuerdo que el brandy lo guardaron prudentemente pero la horchata la abrieron del tiron y se la tomaron caliente tal como estaba, ... claro que sin las adecuadas condiciones de temperatura, espacio y tiempo, no les gusto tanto. Venia yo de Alicante donde dabamos buena cuenta de una estupenda horchata, con fartons, en la heladeria de Andres, un buen amigo nuestro, que sustituia con ventaja los Macdonalds y Burger Kings que ya habian iniciado su reinado mundial.


En su momento hablamos del debut en 2008, de Vampire Weekend,

que son mas que inteligentes y divertidos, aunque ya solo con eso son mucho mas que la mayoria de los grupos que se han convertido en the next big thing, segun HMV o el New Musical Express. Un exito como Cape Cod Kwassa Kwassa, que fusionaba genialmente las guitarras y los ritmos africanos con Louis Vuitton, junto con mi preferida Oxford coma, son dificiles de encontrar en su ultimo disco Contra, que, a pesar de eso, mantiene el nivel. Encontramos los ritmos africanos y la frescura indie pop, que convierten sus canciones en un paseo optimista por el mundo.Sin duda, tiene unas cuantas canciones admirables, como cousins, que me recuerda a algun momento enloquecido de los buenisimos XTC.


En fin, Ezra Koenig, su lider y guitarra, que cumplira veintiseis el proximo jueves, formo el grupo con algunos amigos de la universidad de Columbia y pusieron a su banda el nombre de la pelicula que habian grabado en verano. Su padre trabaja en el cine y Ezra habia tocado en una gira europea de los Dirty Projectors.

Esta vez, en Bournemouth la lluvia por fin nos ha dado una tregua y con algun rayo de sol, no del todo seguro, nos vamos a la Jurassic coast, con sus acantilados, precipicios de formas caprichosas, sus playas rocosas, su mar rugiente, sus fosiles (hemos encontrado algunos) y sus cuevas, que sugieren historias de piratas, contrabandistas y... hasta de nazis.

Abrazos

jueves, 18 de marzo de 2010

Nueva gira de los Farrah en España


Rock Indiana anuncia gira de Farrah, que tocará en Valencia, Castellón y, el martes 13 de abril, día de mi cumpleaños y el de Inma, en el Moby Dick. Los Farrah presentan su cuarto disco, que pretende ser el que los reivindique en la escena internacional y que por eso mismo lleva el mismo nombre que el grupo. Debería ser el momento en que este gran grupo inglés de power pop, con miembros de todo el mundo, pasara de ser uno de los mejores secretos que guardamos los aficionados y de los grupos preferidos de la escudería de Rock Indiana, a ser un grupo de éxito comercial.


En mi caso, es uno de esos pocos grupos que siempre veo y del que me vuelvo a comprar sus discos una y otra vez repetidos. Los tres discos anteriores no son sólo buenos ejercicios de la mejor técnica de power pop, sino que además están llenos de canciones (me refiero a canciones que puedes tararear, aprender y por cierto también versionar).

En fin, Jez Ashurst y compañía llevan como diez años tocando y siguen conservando la magia.

Recuerdo un memorable concierto de los Farrah en el Orange Café, a finales de septiembre de 2007. Justo antes de empezar el concierto, León un amigo del Colegio, me llamó al móvil para pedirme que tocáramos en las fiestas de las Rozas. La cosa era bastante descabellada; me avisaban un jueves por la noche de una actuación para ese sábado. Por supuesto, no teníamos tiempo de ensayar. Llamé a Garri, Quico -al que le habían llamado también por otro lado- y Felix. Al final tocamos y, para sorpresa de todos, aquello sonó bien.

Esa noche viendo a los Farrah, hacía muchos años que yo no tocaba: Quien me iba a decir que, dos años después, los que íbamos a tocar en ese mismo escenario del Orange éramos nosotros!

Un abrazo

domingo, 14 de marzo de 2010

Crazy heart

Crazy heart es una estupenda película, con una buena banda sonora y una fantástica actuación de Jeff Bridges, que hace uno de esos papeles que borda (le van mucho las películas musicales; basta recordar su actuación en los fabulosos Baker boys, con la también fabulosa Michelle Pfeiffer subida al piano). Un músico de cincuenta y siete años muy mal llevados, casado cuatro veces y con un hijo de veintiocho, que no le ve desde los cuatro.
Una figura ya trasnochada del country que mal vive en la carretera, tocando en garitos de mala muerte y que suspira con un disco de duetos que pueda darle dinero para sobrevivir. Sus problemas con la discográfica, su falta de inspiración, sus pequeños éxitos sentimentales con su público de pocos incondicionales en cada ciudad y, sobre todo, sus problemas con el alcohol se nos van describiendo al hilo de una sucesión del mejor country.
En cada sitio toca con el grupo de músicos, más o menos amateur, que le pone el local. Un pianista le pide que le conceda una entrevista a su sobrina reportera local y aficionada a la música. Jean (Maggie Gyllenhall) hace un buen papel como una chica con un hijo que ya ha tomado su parte de amargura de la vida, y de la que es muy fácil que nuestro héroe se enamore. Tiene unos preciosos ojos que hablan por si solos y él le dice dos veces que le avergüenza traerla al cuchitril en el que vive. Lo lógico es que ella deje de ser su fan para convertirse en la protagonista de sus canciones.
A partir de este momento nos encontramos con una historia de redención por el amor que nuestro hombre ha encontrado en un recodo del camino.
Una gran canción, Falling and flying, da un buen punto de cierre a la película.

jueves, 11 de marzo de 2010

te quiero igual

Este ha sido otro de esos largos jueves, que empezaron muy pronto y que están acabando más tarde de lo razonable. Todo porque en la cena de mis amigos del colegio, cuando ya estabamos en el gintonic final, ha aparecido nuestro amigo Gonzalo, brillante como siempre, y como siempre, locuaz, de uno de sus viajes, esta vez recien llegado de alguna parte de Andalucia. Abrazos y entusiamo de amigos de hace tanto tiempo!
Mientras llego a casa vuelve a sonar una de mis canciones preferidas de Calamaro, cuyas letras me enganchan, aunque no sea ni Bob Dylan ni Morrisey, una canción que canto con él esta noche y que tiene un título tan simple y definitivo como "te quiero" ... "pero te llevaste la flor y me dejaste el florero"... "me dejaste la ceniza y te llevaste el cenicero"... "te llevaste la cabeza y me dejaste el sombrero" y eso de que "pero igual te quiero".
Esto al fin es una canción; todas son así, amor incondicional. En la soledad, todas las canciones hablan de lo mismo. "No sé si estoy despierto... o tengo los ojos abiertos"
A veces, todo es mucho más simple de lo que parece: basta con decirlo, cantarlo, pensarlo... o incluso quererlo. Y una canción se vuelve una hipnótica declaración de amor. Eso, al fin, son todas las canciones, al menos las de estos jueves tan largos.
abrazos

miércoles, 10 de marzo de 2010

Una huida hacia delante


Hace meses mi amigo Agus me regaló el segundo disco de Sergio Sanz, a quien me presentó hace algún tiempo. Me cuenta que ha metido algunas guitarras en alguna de las canciones y me recomienda su escucha atenta, lo que hice en octubre y he vuelto a hacer ahora. El disco me gustó mucho, pero he ido dejando el momento para traerlo al blog.
Ahora ya no puedo tardar más; es uno de esos descubrimientos que hay que desvelar. Después de disolver su grupo de toda la vida, la Caramba, y de intentar una carrera en solitario, nos presenta un nuevo disco, sorprendentemente cuidado para lo que estamos acostumbrados por aqui, cuando nos enfrentamos a la autoproducción doméstica.

Como cuenta él mismo (http://www.sergiosanz.es/) se ha pasado "más de dos años de autosecuestro en el zulo-estudio de su propia casa con Javier Larrauri". El resultado es un disco brillante que no desmerece del pop británico de siempre, aunque cantado en castellano, y en el que engarza las canciones seguidas sin pausas, en un esfuerzo bastante conseguido, con una pretensión de unidad de todo el disco, que a pesar de todo, es muy variado, lo que se agradece especialmente.
En fin, me gusta el principio "Largas carreteras en mi corazón, vidas de película...". Me gusta la simpatía de la letra de "el que inventó la gaseosa"... "en un rapto singular de inspiración" y luego descubre que todos esos descubrimientos, ya no lo son.
Quizás el mejor momento del disco sea el de "No es necesario gritar". La siguiente "el sistema" es una buena canción con una letra posiblemente menos lograda. Me encanta la entrada guitarrera de "Cambio de pareja", quizás un poco a lo stone o calamaro. Una magnífica canción que hace fácil lo que no lo es en absoluto.
En fin, una buena oportunidad de conocer pop español de calidad, que le puede gustar también a esos amigos que oyen la música en los ascensores o las peluquerías. No todo está perdido. Javier

martes, 9 de marzo de 2010

El "valenciano" Josh Rouse presenta nuevo disco en el Joy.

Hay que reconocer que Josh Rouse es un tipo sin complejos. Su historia es bien conocida: rockero californiano cuyos primeros discos ("1972", "Nashville") son recibidos por la crítica internacional ("Mojo", "Uncut") con los mayores parabienes, conoce chica de Altea, se enamora perdidamente, se afinca en el levante español y cambia por completo de rumbo. Los aires meditarraneos se dejan sentir en su música y sus nuevos LPs -mucho más reposados, alegres y luminosos- son masacrados por esos críticos que no entienden que la felicidad puede ser también una fuente de inspiración para algunos artistas.

Me temo que el nuevo disco, presentado el jueves pasado en Joy Eslava, es otra vuelta de tuerca que dejará a más de uno totalmente descolocado. Bajo el título "El turista", el disco es una proclamación de amor a las tierras levantinas, con cuatro temas al menos cantados en ... español! Y para dejar testimonio de su nueva fe, el bueno de Josh Rouse compareció en la Sala madrileña con una espléndida banda compuesta de 2 valencianos (bajo y guitarras) 1 andaluz del Puerto de Santa María (bateria) y 1 teclista de Barcelona, creo. La cosa iba muy en serio: el concierto se abrió con una nana cantada en español de la que apenas se pudo entender algo así como que su "mama está en el campo" y que "le va a traer regalitos". A partir de ahí una sucesión de temas en nuestro idioma en los que de vez en cuando se entendía alguna frase del tipo "soy un artista mundial" o "Valencia, ciudad de la playa" o "sigo las voces". También una canción de aires tropicales, con el mar al fondo, y que se titula "Lemontree". Entre medias, afortunadamente, se dejaron oir algunas perlas de su repertorio anterior: "The man who doesn´t know how to smile", "Flight Attendant" (con ese surrado estribillo: "such a preaty boy"), "His majesty rides", "Summertime" y "Quiet town", con la que puso final al primer set.

Con los bises nos regaló Josh Rouse un nuevo concierto. Salió él sólo con la guitarra para entonar el memorable "Comeback". Siguió de esa guisa con el clásico "Winter in the hamptons". Se sumó el teclista para afrontar los dos a la par el imperecedero "1972" . Y la banda al completo remató la faena con "It´s the nighttime". Ni que decir tiene que estos cuatro temas, sin desmerecer al resto, valen por toda la noche. Ah y Josh Rouse estuvo después firmando discos en una mesa: qué tio más bajito para tanto talento!!!
Antonio C