jueves, 18 de febrero de 2010
son los largos jueves
Luego me llaman para decirme que mañana (por hoy viernes) publico un artículo en el cinco días, oh cielos.
En fin, en mitad del dia se anuncia la muerte de uno de los miembros de The Knack y autor de uno de esos himnos que me marcaron desde los dieciocho años: My sharona. Hablaremos en seguida de ellos (post-ibuprofeno y en cuanto pueda mañana -vaya, en realidad, dentro de unas cuatro horas-).
Luego cena de mis compinches en mercados financieros y amigos, Gloria, Ramiro y Alfredo, en un italiano estupendo (magnifico vino Nero d'avola) y limoncelos, y tour nocturno por los aledaños de la plaza de Ramales, en muy diversos garitos (mojitos, rones,... ) , muy cool, pero seguramente poco trendy, de la noche más underground de Madrid. Decidimos que a partir de ahora tendremos musica y coreografia en nuestras presentaciones de nuestro libro: Gloria debería ser la voz solista y nosotros nos encargamos de los coros, quizás un rap, aunque a la situación le va a ir mejor un blues... el estilo: claramente el de Amy Winehouse... También se nos ocurren unos cuantos sitios a los que sin duda tenemos que ir a dar bolos: Barna, Valencia, ... Cartagena de Indias,
Mientras tomamos esos propósitos renovados, nos metemos en un pequeño concierto en el Barbur, con pianista y cantante exótica y cuatro o cinco chicas entusiastas entregadas al swing, .. tanto que casi nos entregamos nosotros también. Música soul del sello Staxx.
Fin de fiesta en un garito algo macarra que se llama Cibeles, Allie de Maryland, con su minúscula camiseta de rayas blancas y negras y shorts, me saca a bailar (una rubita que no debe tener más de veinte años) y me invita a un baile sofisticado que trato de seguir, con más contacto del que yo imaginaba: me pregunta de donde soy; vaya, de aqui ...
estamos contentos, nos vamos... la vida es asi.... como los jueves, sobre todo los largos
abrazos
javier
jueves, 11 de febrero de 2010
Los Arctic Monkeys en Madrid
El mismo viernes 5 de febrero toca Mamá, también unos viejos amigos punkies suecos los Backyard Babies, y además hay organizadas algunas cena de amigos; todo para ese mismo día. No se que pasa con un día como ese, para que todos los planes del año quieran producirse a la vez. Es algo que nunca he entendido; tener cinco planes a los que no puedes faltar un día y nada que hacer al día siguiente. Pero también había concierto de los Arctic Monkeys en el Palacio Vistalegre y allí fui con mi amigo Jesús.
En cuanto se pusieron a la venta, compré entradas para ir con Javi -antes de saber que se iba a Washington a vivir una intensa experiencia polar-. Los Arctic Monkeys nos gustan a los dos -es uno de los grupos en los que baso cierto intento de recuperación post-death metal-, desde el invierno del 2005 con ese debut totalmente impactante, I bet yoy look good on the dancefloor, al que siguió otro buen single, When the Sun Goes Down, que había grabado antes en vivo con el nombre de Scummy. Grupo de singles y de canciones directas y redondas: me siguen gustando incluso después de cierto cambio de estilo en su estupendo disco del año pasado, Humbug, que se ha entendido como cierta maduración, que se presentaba en el concierto y que se abre con una magnífica My propeller, muy celebrada esa noche.
Antes tocaron unos chicos con buenas maneras llamados los Mistery jets a los que el sonido les maltrató sin piedad. El palacio de Vistalegre, plaza de toros en realidad, puede tener una vista estupenda –vimos muy bien la actuación-, pero desde luego el sonido es mucho más triste.
Se habian agotado las entradas. Amplia mayoría de veinteañeros entregados. El sonido, potente y casi duro a ratos, mejoró bastante respecto del de los teloneros pero, en general, me pareció poco claro. Ellos en su papel, serios, queriendo explotar el poco español que conocen y sin demasiadas concesiones, salvo algunas canciones cantadas a medias por ellos y el público. Tocaron hora y media y colocaron todos sus éxitos; es posible que todavía les falte algo de repertorio para lograr un concierto verdaderamente memorable, pero disfrutamos lo nuestro.
martes, 9 de febrero de 2010
30 años desde el concierto de Caminos
Fue el punto de inflexion, la toma en consideracion, de lo que luego se llamo la movida, traduccion a la España del cambio de los movimientos culturales de finales de los setenta. Gran parte de lo que luego iba a pasar en nuestra vida se agolpo en esos pocos años.
Hace cinco años, se organizo un gran concierto en Caminos tambien con un gran reportaje de fotos y actividades culturales. Pocos se conservaban tan bien y con una propuesta musical de lla misma altura -quizas Jose Maria Granados fue el mejor- pero las canciones de los Secretos, Mama, Nacha, los modelos (una noche de lluvia en Madrid) , el zurdo,... nos llenaron de aquella emocion que teniamos hace ahora 30 años. Un abrazo
lunes, 8 de febrero de 2010
Vuelve MAMA a lo grande en la Sala Heineken
El show arrancó con una declaración de principios: Nuevo color seguida de los dos primeros temas del nuevo album con el orden invertido, Estoy seguro ("..es un milagro volver..") y Botellas. A partir de ahí, una sucesión ininterrumpida de los clásicos de siempre mezclados con las últimas canciones paridas por el gran José María Granados: Lo que queda por sentir, Hoy somos tres o Muñeca de Reyes. La banda recuperó sus temas más cañeros -El figurín, A callejear, Chica cruel, Ligarse a Vicki- pero fue en los mediotiempos -Vete, Buscándote a ti, Hora punta en el metro- donde parece encontrarse más a gusto. Personalmente me quedo con el recuerdo a Manolo Mené y su Regresas a casa a las 10, la incombustible El último bar y una de las más recientes creaciones del grupo, esa joya que se llama Luna llena ("por qué buscar otra luz si nuestras noches son de luna llena"). Para el tramo final, Nada más, Escóndete y La mejor canción, tema que da título con mucha razón al nuevo album. Dos tandas generosas de bises que empiezan con No soy yo y acaban de nuevo con Nadá más, dejando entre medias curiosidades como Mi perdido amor (un guiño a los fans más enterados) o las imbatibles Chicas de colegio y Ya no volverás.¿Un ejercicio de nostalgia? A juzgar por lo bien que lo estaba pasando la banda ahí arriba y por el peso que tienen los nuevos temas -hasta 6 canciones que dan para abrir y cerrar un concierto y para sostener su entramado central- hay que pensar que la cosa va en serio. La única mala noticia: ¿se acabarán los albumes en solitario de José Mª Granados?
(cronica de nuestro amigo y colaborador Antonio C)
viernes, 5 de febrero de 2010
marisco, espadas y amigos
Nacho y Gloria habían llegado antes: mi taxista rumano había entendido que íbamos hacía Fuencarral barrio y no calle.
Después de la convocatoria de Gloria, Nacho ha contestado por e-mail que él la había conocido antes que yo –bueno,… como dos días antes- y que ese primer día ella iba vestida de blanco: ya no hace tan poco…
Gloria, emocionada, nos prometió vestir de blanco hoy, aunque el traje ibicenco soñado finalmente se truncó por las inclemencias de este febrero madrileño….
Es verdad que hace años, cuando me enteré que una chica como ella iba a sentarse en el sitio que habia dejado yo como dos años antes, fui inmediatamente a la plaza de la lealtad a darle un aprobado… que fue un sobresaliente…
En fin…
Ha sido fantástico como siempre: hemos hablado del esqui, la postura del cruasan, la cuña con sus coñas, los mercados –ellos se han atrevido a tocar algunas cosas de trabajo, para mi estupor…- pero afortunadamente también el paralelo, en la sugestiva versión de mi monitor de esqui, … y el amor. Compartimos taxi y nos despedimos con el cariño que no se improvisa, y nos dirigimos a nuestras reuniones vespertinas.
Cena de nachos y costillas con Peter, nuestro americano residente y, esta mañana, temprana levantada para llevarlos (a Peter y a Javi) a Barajas. Hoy a las siete y media de la mañana trato de comentar con la benemerita el arsenal de katanas y otras armas, eso si de acero toledano, que llevan en la maleta. La Benemerita se muestra benigna. Al parecer, los americanos valoran mucho estas espadas nuestras y, como ejemplo, todos los sables de Westpoint se hacen aqui (y no solo esas, la espada de Aragon del Señor de los Anillos tambien!!) .
En fin, parece que cuando uno llega a los States puede comprarse cualquier arma de fuego en un bazar pero, en cambio, está mal visto entrar con un puñal en la maleta. Y eso que ya no te hacen explicar en la tarjeta verde que no estas implicado en los genocidios de la segunda guerra mundial ni vas a USA a atentar contra el Presidente; me he pasado años dando estas explicaciones; mi conciencia, al menos en eso esta tranquila.
Vaya! está cerrado el aeropuerto de Washington donde van (no solo el aeropuerto, carreteras y trenes tambien, desde la cita al Deuteronomio del famoso desayuno de oracion parece que ha despertado el Dios del Antiguo Testamento) , pero un rato después se decide que si no pueden llegar a Washington, se quedarán el fin de semana en NY.
Abrazos Javier
domingo, 31 de enero de 2010
siempre hay tiempo.... para aprender
no, yo no juego al golf;... yo es que esquío... (y a ver quien se atreve a poner algún pero)
martes, 26 de enero de 2010
música para los largos jueves
Grabar es un ejercicio siempre difícil que exige concentración, unos pocos minutos de tranquilidad y una idea clara de a quien le estas grabando el disco y que le quieres decir, que siempre hay algo que decir, aunque sea sólo que celebro que seáis mis amigos.
Hay que elegir cosas que le puedan gustar y sin embargo que exijan cierto compromiso con la escucha. No basta agrupar una fácil lista de éxitos comerciales sin discriminar; la música que te suena porque la ponen en un anuncio (los anuncios son hoy el medio de información musical más utilizado por unos cuantos de mis amigos… glugs! por eso empecé este blog), o la que ponen en una emisora que repite inmisericorde los mismos treinta éxitos ñoños de hace veinte años, que tampoco me gustaban entonces.
Hay que mantener la tensión, sin que presión la rompa; en muchos casos el acercamiento al pop, el rock o el jazz, es tan falto de fijación como cuando se va al cine a ver cualquier éxito de taquilla olvidable antes de recoger el coche del parking del cine, o se lee el best seller, sin fotos eso si, que se anuncia ese trimestre. Claro que la primera regla para regalar un CD es que quien lo reciba lo merezca y eso incluye que sea capaz de apreciarlo.
Una vez puesto a la obra, la primera canción tiene que empezar fuerte y mostrar el camino. Una gran canción de pop inglés, Monday morning 5.19 de Rialto. Hemos dejado claras las intenciones y ahora no podemos bajar. Otra canción para quemar la ciudad, Tonight The Streets Are Ours, de Richard Hawley, me gusta ponerla en el coche cuando nos vamos de marcha. Los suecos son imprescindibles, Irene con by your side. El pop norteño y elegante de The Divine Comedy, con a lady of a certain age. Me está saliendo un disco amable y quizás nostálgico. El escocés Lloyd Cole, sin los Commotions. Desde luego no podemos caer en la melancolía, además hace un fantástico día de mucho frío pero mucho más sol. Seguimos en Escocia; Camera Oscura y Belle and Sebastian.
El final tiene que ser redondo; de pronto miramos al cielo y volvemos a Suecia con una perfecta canción de pop, el sol siempre brilla en TV ; los suecos de Tribeca lo deben saber muy bien.
Al final todo es otra hisoria de amistad o incluso de amor.
