martes, 1 de diciembre de 2009

Fotos de una gran noche de rock and roll









Tenemos ya programados dos conciertos, uno esta Navidad en Torrelodones y otro en el Rei Louie, en Majadahonda, el 16 de Enero. Espero veros en alguno. Abrazos






El niño de los Parker, Cantona y Ken Loach

El sábado por la tarde estaba preparando un post sobre uno de los discos con los que abrigarse en los albores del invierno, cuando nos fuimos a un teatro amateur a presenciar la representación del Niño de los Parker, de la compañía de mis amigos Nacho y Carmen (hoy el Reverendo Fairfield y Miss Sullivan). Hacia casi dos años que se les notaba cambiados. Mi amigo, ilustre abogado, se levantaba presto y con el dedo desafiante decía eso de … “y mucho más, es un… reptil moral!” … y volvía y seguíamos cenando o tomando copas (tales demostraciones nunca se produjeron como consecuencia de la ingesta, como algún lector poco informado podría llegar a suponer… eran simplemente la demostración del rapto que las musas suelen hacer con las almas más sensibles como la de Nacho) .
Después de abrazos y felicitaciones (y promesas de una carrera llena de éxitos, uno en el cine de autor y la otra en la comedia picante) nos fuimos al cine a ver Buscando a Eric, la nueva película de nuestro viejo conocido Ken Loach.
Para los aficionados al rock ingles, al pop, a Londres, y en general a la cultura británica (incluyendo Edimburgo, una de las mejores ciudades para perderse de todo el mundo), Ken Loach me parece un referente cercano y eficaz.
Lo descubrí en la buenísima Agenda oculta, de 1990, sobre la actuación de la policía británica en Irlanda del Norte. Me gustaron Riff Raff y la que es casi mi preferida Lloviendo piedras, con pobre padre parado católico que se empeña en que su hija tenga un traje de primera comunión. Luego Ladybird, Ladybird y siguen unas cuantas más. Películas con mucha carga social, cuya dureza no empaña un mensaje optimista que se basa en la importancia de la amistad dentro del grupo o de la familia. Esta es una película muy simpática, que podría considerarse su comedia, en la que futbol tiene cierto protagonismo, con apariciones recurrentes de un verdadero Eric Cantona, al estilo del Humphrey Bogart de Sueños de Seductor. Al fin y como siempre, encierra la historia de unos amigos, está vez carteros de Manchester, y también de un amor recuperado después de treinta años. En fin, una historia de salvación. Para mí una magnífica película llena de esperanza.

domingo, 22 de noviembre de 2009

la patrona de la música

Un pequeño grupo de fugados hemos huido a la Maragatería este fin de semana: lo que se ha concretado en un régimen incansable y exigente de desayunos, comidas y cenas. Esta mañana en la Catedral de Astorga y tras la actuación de un orfeón valdeorrense ha quedado claro que el vino afina y fortalece las voces, según nos han dicho allí. Pocas veces la voz catedralicia me ha parecido más oportuna. En nuestro caso, el vino es uno de los cuatro elementos (con el fuego...) y fortalece y afina, conserva en alcohol -nunca mejor dicho- e incluso limpia, pule y da esplendor, como la Real Academía.
En fin, el día de Santa Cecilia ha dado lugar a una contínua aparición por Astorga de bandas de música con aires de marcha y, tambíen, de Semana Santa, que nosotros hemos tomado como preparación a un fastuoso cocido maragato en Santiago Millas, pueblo que a pesar de ser francamente pequeño tiene barrios diseminados y en el que hasta es posible perderse si uno pone interés en ello.
Hace un año estuvimos en la Basilica de Santa Cecilia en Roma y en la catacumba donde la enterraron. Esta patricia romana fue ejecutada (le cortaron la cabeza un 22 de noviembre). Aunque al final no he conseguido enterarme de la razón por la que es la patrona de la música, me ha parecido que esta noche merecía un pequeño homenaje. La foto es de la estatuta de Maderno, que me parece impresionante. Abrazos

martes, 17 de noviembre de 2009

Gran éxito en el Orange Café


La noche del sábado prometía en un sitio como el Orange, una estupenda sala con gran escenario y muchos medios, en donde estuvímos todos muy cómodos. Después de la actuación de los nuevos Taxman (que mantiene sólo dos miembros de los cinco históricos), salimos nosotros. La sala estaba llena y sin duda ha sido el mejor bolo que hemos dado. Lo hemos pasado tan bien como el público y casi todo ha salido perfecto. Muchos buenos amigos nos han visto por primera vez y, como suele pasar, se han sorprendido positivamente. Grandes canciones y grandes momentos. La sala se fue llenando de vienteañeros que se unían al baile. Llegué a casa entusiasmado a las 3 sin ganas de acostarme (aunque bastante roto) y dispuesto a escribir una letra.
Hace un años que formamos Seattle -en ese momento todavía no teníamos nombre- para dar un concierto que nos habían pedido por favor en una fiesta de Navidad. Nos trataron mal con el sonido y salimos muy quemados, pero lo que quedó es que formamos un grupo de circunstancias y para salir del paso y resulta que ya ha dado diez conciertos este año. Estamos de enhorabuena.

10 años sin Enrique

Hace diez años se daba la triste noticia de la muerte de Enrique Urquijo, tirado en un portal como en una vieja y conocida canción, con su cazadora como almohada. A él le debemos muchas de las grandes canciones del pop español, desde la muerte de Canito y el cambio de nombre de Tos (anticomercial donde los haya) por el de Secretos. ¨
Hace tiempo leí la biografía de Enrique 'Adiós tristeza', del periodista Miguel A. Bargueño, en la que describe ágilmente con simpatía y mucha información sus primeros años, la ilusión del principio, las malas compañías y la larga lucha en que consistió buena parte de su vida, sus ganas de vivir y sus recaídas. Recoge cada una de las canciones que nos dejo; Déjame, ojos de perdida, agarrate a mi María (hablndole a su hija)...
Hoy tocan en Madrid en una pequeña fiesta y el 18 de diciembre los volveremos a ver en el palacio de los deportes.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Steve Tyler se va de Aerosmith


Hace algo más de treinta años, en marzo del 77, fuimos con el colegio a Andorra, país que al parecer debía su existencia a su comercio, y donde no habías estado si no te comprabas algo. Como buen adolescente –por lo menos, de aquella época- mi solvencia era menos que escasa y mis adquisiciones se limitaban dramáticamente a algunos discos, en los que tenía su traducción inmediata y efectiva cualquier dinero que pudiera llegar a conseguir. No existía el cine, ni la ropa, ni el tabaco, ni prácticamente nada más.

De manera que cuando llegué a Andorra la Bella, pregunté a mi amigo Alberto -con el que he estado viendo al gran John Fogerty este verano- que me recomendó algún disco de Aerosmith. Tenían el Rocks de 1976, quizás uno de los más heavy de ellos, que se abría con un rock machacón Back in the Saddle, con el riff de guitarra del buenísimo Joe Perry, que luego sirvió para titular su vuelta en el 84. Me sonaban como los Stones pero a lo burro. Ese disco me gustó bastante en esa época y resulta que fue el disco preferido de Slash y de Kurt Cobain. Luego, escuché algunos de sus discos anteriores, como el Toys in the attic, pero su momento de inspiración desapareció y pronto, en medio del punk y la nueva ola, les perdí la pista hasta que cayó en mis manos alguna recopilación posterior.

Además, Aerosmith me transmite cierto optimismo. Desde luego uno se convence en que la naturaleza puede mejorar, si mira a Steve Tyler, su cantante y front-man, y luego se fija en su hija la bellísima elfa Liv Tyler, que afortunadamente salió a su madre, Bebe Buell. Aunque no tenga mucho que ver, recuerdo que Aerosmith patrocinaba (supongo que lo sigue haciendo) la mejor montaña rusa del parque Universal Studios pegado a Eurodisney.

Hoy Steve Tyler ha anunciado su marcha. Parece que por los viejos problemas con Perry. Quizás para él la carretera haya llegado a su fin, después de unos cuantos problemas y cancelaciones en su última gira.

Es el momento de que Aerosmith tenga que seguir en la brecha sin el carismático Steve. ¿Hay entre los lectores candidatos para sustituirlo? Parece que la carretera pasa factura (salvo a Mick) y a algunos viejos cantantes de rock, como Steve o Robert Plant, al final no les compensa seguir con su banda.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Las bestias acabaron con la belleza folk

Hace unos días se publicó la noticia de que una joven cantante canadiense, Taylor Mitchell, murió desangrada por el ataque de dos coyotes, en el parque de Cape Breton.

Parece que iba sola. Desde luego, aunque a esos coyotes les han debido aplicar el tratamiento más expeditivo, lo normal es que los coyotes no ataquen a los humanos, aunque si a otros maniferos. También es verdad que nunca he pensado hasta ahora en la relación humano-coyote y las posibilidades de que me ponga a pasear por Nueva Escocia se podria decir, de una forma positiva e incluso optimista, que son francamente limitadas.
Mentiría si dijera que conocía a Taylor de antes, aunque he tenido momentos en los que durante semanas solo escuchaba música hecha por canadienses (hay para estar toda la vida haciéndolo). Incluso en una época colorista de mi vida decidí escuchar sólo música hecha por pelirrojas canadienses. Sí, es raro -cuando lo comenté en una comida con mis compañeros de trabajo prudentemente evitaron cualquier comentario- pero a veces tienes esas ocurrencias que te obligan a una investigación muy productiva. Lo decidí con el primer disco de la magnífica Neko Case. Lo que pasa es que Taylor no era pelirroja sino morena.
Acababa de sacar esta primavera su primer disco (For Your Consideration) del que la crítica decía que tenía una calidad técnica y unas letras muy poco propias para una chica que acaba de cumplir los diecinueve. La chica era de Toronto y había estudiado desde muy pequeña música y baile. Había sido finalista en el 2008 Mountain Stage Newsong contest y había iniciado una gira por Canadá para presentar su disco. Su última actuación fue el 25 de octubre. Habìa empezado a brillar hasta que su vida sana de joven promesa del country rock acabó a dentelladas en medio de las montañas: que gran decorado para su música y magnífica historia para una de sus canciones, de no haber sido su protagonista!
Hoy 5 de noviembre, a las 3,30, tiene lugar en "Peel" Chapel, Hurontario St., el funeral (no se como se traducirá Service of Remembrance). En fin, he estado dedicando algo de atención a su disco, que no es nada malo y que nos deja con la sensación de que posiblemente hubiera hecho algo memorable en el futuro. That's life. Extraña sensación conocer a alquien precisamente por la razón de que no podrás conocerlo. En fin, quizás en la otra vida? Descanse en paz.